Rehabilitación energética aislando por el interior
Publicado el por DECO Distribució · Aislamiento
Mejorar el aislamiento de una vivienda existente no siempre pasa por actuar en la fachada. En muchos casos, como pisos en edificios de varios propietarios, fachadas protegidas o reformas interiores que ya están en marcha, la opción más viable es aislar por el interior. Es una actuación que se puede hacer estancia por estancia, sin andamios ni permisos de comunidad, y que combina muy bien con la tabiquería seca. Pero tiene sus particularidades, y si no se resuelven bien, aparecen condensaciones o manchas justo donde no queremos. Os contamos cómo plantearla.
Aislar por dentro o por fuera
Desde el punto de vista térmico, el aislamiento exterior (SATE o fachada ventilada) suele ser la opción más completa, porque envuelve el edificio de forma continua, resuelve mejor los puentes térmicos y mantiene la inercia de los muros dentro de la vivienda. Pero no siempre es posible ni rentable para un solo propietario.
El aislamiento interior tiene sus propias ventajas:
- Se puede ejecutar en una sola vivienda o incluso en una sola estancia.
- No requiere andamios ni acuerdos con la comunidad.
- Se combina con la renovación de instalaciones y acabados.
- La estancia se calienta antes, algo interesante en viviendas de uso intermitente, como segundas residencias.
Y sus inconvenientes: se pierde algo de superficie útil, los puentes térmicos en frentes de forjado y tabiques interiores son más difíciles de resolver, y hay que controlar el riesgo de condensación.
Las soluciones habituales
Trasdosado autoportante con lana mineral
Se levanta una estructura de perfilería independiente del muro, se rellena con lana mineral y se cierra con placa de yeso laminado. Permite un buen espesor de aislamiento, deja una cámara para pasar instalaciones y absorbe irregularidades de la pared existente. Además, mejora el aislamiento acústico frente al ruido exterior. Es la solución más versátil.
Trasdosado directo con placa y aislamiento
Se pegan sobre el muro placas que llevan incorporado un aislante (complejos de placa con poliestireno o lana mineral), o se fija el aislante y después la placa. Ocupa menos espacio que el autoportante, pero exige un soporte en buen estado, sano y razonablemente plano, y deja menos margen para instalaciones.
Las diferencias entre ambas opciones las explicamos en detalle en nuestro artículo sobre trasdosado directo o autoportante.
Qué aislante elegir
Lana de roca, lana de vidrio, poliestireno extruido o expandido… cada material tiene su conductividad, su comportamiento frente al agua, al fuego y al ruido. Para tomar la decisión conviene consultar las fichas técnicas de Ursa, Rockwool y del resto de fabricantes que encontraréis en nuestra sección de aislamiento térmico y acústico. El espesor necesario depende de la zona climática y del objetivo de mejora; el CTE, en su DB-HE, recoge las exigencias generales de eficiencia energética para las intervenciones en edificios existentes.
El punto delicado: el vapor de agua y las condensaciones
Al aislar por dentro, el muro original queda en el lado frío. Si el vapor de agua del interior atraviesa el aislamiento y alcanza ese muro frío, puede condensar dentro de la pared sin que se vea, y con el tiempo aparecen humedades, moho o deterioro del aislante.
Para evitarlo:
- Valorad la colocación de una barrera o freno de vapor en la cara caliente del aislamiento (la que da al interior). Algunos productos ya la incorporan.
- Cuidad su continuidad: solapes, encuentros con techo, suelo y carpinterías, y pasos de mecanismos eléctricos.
- En muros con humedad previa (capilaridad, filtraciones), resolved primero el origen. Aislar encima de una humedad la esconde, pero no la elimina.
- Para casos complejos, como muros históricos o de piedra, conviene un estudio higrotérmico del técnico.
Los puentes térmicos que no hay que olvidar
En el aislamiento interior hay zonas donde el aislante se interrumpe y el calor encuentra un camino fácil:
- Frentes de forjado y encuentros con techos y suelos.
- Tabiques interiores que acometen contra la fachada.
- Pilares embebidos en el muro.
- Cajas de persiana, una fuente clásica de pérdidas y de aire.
- Jambas y alféizares de ventanas.
Algunos se pueden mitigar prolongando el aislamiento una franja sobre el tabique perpendicular o el techo, aislando las cajas de persiana o envolviendo las jambas con aislamiento de poco espesor. No siempre se elimina por completo, pero se reduce mucho el riesgo de condensación superficial en esos puntos.
El acabado también cuenta
Una vez cerrado el trasdosado, el tratamiento de juntas y el acabado son los mismos que en cualquier paramento de placa. Eso sí, en paredes de fachada conviene elegir pinturas transpirables y evitar revestimientos totalmente estancos en la cara interior si el sistema no lo contempla. En baños y cocinas, la placa debe ser la adecuada para zonas húmedas. Y en estancias donde se quiera mejorar también el confort acústico frente al ruido de la calle, el trasdosado autoportante con lana mineral aporta un beneficio añadido que el cliente suele notar desde la primera noche.
Antes de empezar: checklist práctico
- ¿Hay humedades en el muro? Diagnosticar y resolver.
- ¿Cuánta superficie útil estamos dispuestos a perder? Define el sistema y el espesor.
- ¿Qué instalaciones hay en la pared? Radiadores, enchufes, tuberías: hay que desplazarlos o prever su paso.
- ¿Vamos a cambiar ventanas? Es el momento de coordinar carpintería y aislamiento.
- ¿Hay muebles o cargas que se colgarán en la pared? Prever refuerzos dentro del trasdosado.
Si estáis en la fase de planificar la obra, nuestro artículo sobre cómo aislar la vivienda antes del invierno os ayudará a priorizar por dónde empezar.
El siguiente paso
En Deco os ayudamos a definir el sistema de aislamiento interior más adecuado para cada caso y a calcular perfilería, aislante, placas y accesorios. Enviadnos los planos o las medidas de las paredes y os preparamos una propuesta. Podéis pedirnos presupuesto o asesoramiento, recibir el material en obra desde nuestros almacenes de Cornellà de Llobregat (Barcelona) y Lleida, o comprar en nuestra tienda online Decolink.



