Protección pasiva contra incendios y sectorización explicada
Publicado el por DECO Distribució · Protección al fuego
Cuando se habla de seguridad contra incendios, lo primero que viene a la cabeza son los extintores, los rociadores o las alarmas. Son la protección activa: actúan cuando el fuego ya ha empezado. Pero hay otra parte, menos visible y igual de decisiva, que está dentro de las paredes, los techos y los pasos de instalaciones: la protección pasiva. En este artículo explicamos qué es, qué significa sectorizar un edificio y cómo interpretar siglas como EI o R que aparecen en proyectos y fichas técnicas.
Qué es la protección pasiva contra incendios
La protección pasiva es el conjunto de soluciones constructivas que, sin necesidad de activarse, limitan la propagación del fuego y del humo y mantienen la estabilidad del edificio durante un tiempo determinado. Su objetivo es doble: dar tiempo a que las personas evacuen con seguridad y facilitar el trabajo de los bomberos.
Forman parte de la protección pasiva, entre otros:
- Tabiques y trasdosados resistentes al fuego.
- Techos y falsos techos con resistencia al fuego.
- Protección de estructuras metálicas, de hormigón o de madera.
- Sellado de pasos de instalaciones (tuberías, cables, conductos).
- Puertas, compuertas y registros cortafuego.
- Conductos de ventilación y extracción de humos protegidos.
En Deco trabajamos estas soluciones en nuestra línea de protección al fuego, con fabricantes especializados como Promat, y también con sistemas de placa de yeso laminado ensayados para este fin.
Qué significa sectorizar
Sectorizar es dividir un edificio en compartimentos, llamados sectores de incendio, separados entre sí por elementos que resisten el fuego durante un tiempo determinado. La idea es sencilla: si se declara un incendio en un sector, debe quedar confinado allí el tiempo suficiente para que el resto del edificio siga siendo seguro.
Un ejemplo habitual: en un edificio de viviendas, el garaje, los cuartos de instalaciones, las escaleras protegidas o los locales comerciales de planta baja suelen ser sectores diferentes. Las paredes, techos y puertas que los separan tienen que alcanzar una resistencia al fuego concreta.
Cuánta resistencia hace falta y dónde lo establece el Código Técnico de la Edificación, en su documento básico de seguridad en caso de incendio (DB-SI), en función del uso del edificio, su altura, su superficie y otros factores. No es algo que se decida en obra: lo define el proyecto, y el instalador tiene que ejecutarlo tal y como está ensayado.
Cómo leer las siglas: R, E, I y EI
La resistencia al fuego de un elemento se expresa con letras seguidas de un número de minutos. Cada letra indica una prestación:
- R (capacidad portante): el elemento sigue soportando las cargas para las que está diseñado. Se aplica a estructuras: vigas, pilares, forjados.
- E (integridad): el elemento no deja pasar llamas ni gases calientes a la cara no expuesta. No aparecen grietas ni aberturas por donde pase el fuego.
- I (aislamiento térmico): la cara no expuesta no alcanza temperaturas que puedan prender materiales o dañar a personas al otro lado.
Así, un tabique clasificado como EI seguido de un número garantiza integridad y aislamiento durante esos minutos. Por ejemplo, "EI 60" significa que mantiene ambas prestaciones durante 60 minutos en el ensayo normalizado. Un forjado o un muro de carga puede llevar REI, porque además debe seguir aguantando. Una estructura metálica protegida se clasifica con R.
Estas clasificaciones se obtienen mediante ensayos en laboratorio acreditado conforme a la norma europea de clasificación (UNE-EN 13501-2). Por eso las fichas técnicas de los fabricantes indican siempre la configuración exacta con la que se ha obtenido cada resultado.
Resistencia al fuego no es lo mismo que reacción al fuego
Es una confusión muy frecuente. La reacción al fuego describe cómo contribuye un material a iniciar y propagar un incendio: si arde o no, cuánto humo genera, si gotea material inflamado. Se expresa con las Euroclases (A1, A2, B, C, D, E, F) y complementos de humo y gotas. Es una propiedad del material.
La resistencia al fuego, en cambio, es una propiedad del sistema completo: cuánto tiempo aguanta un tabique, un techo o una estructura protegida ante un fuego normalizado. Una placa con muy buena reacción al fuego no convierte por sí sola un tabique en EI; lo que cuenta es el conjunto ensayado.
El sistema completo es lo que cuenta
Este es probablemente el mensaje más importante para el instalador. La clasificación EI de un tabique de placa de yeso laminado no depende solo de la placa, sino de todo el conjunto ensayado:
- Tipo y número de placas por cada cara.
- Perfilería: tipo, ancho y modulación de los montantes.
- Presencia o no de aislamiento en la cámara, y de qué tipo.
- Tornillería y distancia entre tornillos.
- Tratamiento de juntas.
- Encuentros con forjados, fachadas y otros elementos.
Si se cambia cualquiera de estos componentes por otro "parecido", el sistema deja de corresponder al ensayo y la clasificación no está garantizada. Por eso recomendamos trabajar siempre con sistemas completos de un mismo fabricante, como los sistemas Pladur® con placa de tipo resistente al fuego, y seguir al pie de la letra su documentación.
Los puntos débiles: pasos de instalaciones y encuentros
Un tabique perfectamente montado pierde toda su resistencia si lo atraviesa una tubería, un cable o un conducto sin sellar. El fuego y el humo encuentran el camino más fácil, y suele ser ese hueco. Cada paso de instalaciones en un elemento sectorizador necesita un sellado cortafuego adecuado al tipo de instalación: masillas intumescentes, collarines para tuberías plásticas, mantas o morteros, según el caso. Lo tratamos en detalle en el artículo sobre sellado cortafuego en pasos de instalaciones.
Lo mismo ocurre con los encuentros: la junta entre el tabique y el forjado superior, el remate con la fachada o con el falso techo. Si el tabique sectorizador acaba en el falso techo en lugar de llegar hasta el forjado, el fuego pasará por encima.
Recomendaciones prácticas para la obra
- Comprobad en el proyecto qué elementos son sectorizadores y qué clasificación se exige a cada uno.
- Pedid la ficha técnica y el informe de clasificación del sistema que vais a montar, y guardadlos para la documentación final de obra.
- No sustituyáis componentes sin consultar.
- Planificad con los instaladores de electricidad, fontanería y climatización los pasos que atravesarán las paredes y techos sectorizadores.
- Identificad las placas resistentes al fuego en obra para que no se mezclen con las estándar.
El siguiente paso
Si tenéis entre manos una obra con sectorización, un local que necesita licencia o una estructura que proteger, os ayudamos a encontrar el sistema que cumple lo que pide el proyecto y a reunir la documentación técnica. En Deco contamos con el apoyo de los fabricantes y llevamos el material a pie de obra. Contactad con nosotros para pedir presupuesto o asesoramiento.



